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[DIY] Customizar con estilo árabe: Henna

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No sabría deciros el porqué de mi gusto por la henna. La descubrí por primera vez en Melilla con 8 años y a los 14, allí también, empecé a tatuarme y desde entonces la uso.

Quizás en otro post os hable de la henna pero en éste quiero hablar de la customización como forma de expresar nuestra personalidad.
Tampoco sabría deciros desde cuando, aunque recuerdo fugazmente el día en el que pagué la primera agenda escolar que repartían en mi Colegio en 6° de EGB, pero siempre he sido de las que personalizaban sus cosas. Imagino que todas hemos forrado las carpetas de los Backstreet Boys, Nsync o vete tu a saber quien, hemos pintado las portadas de los libros y, con temperas, las mochilas, los pantalones vaqueros y escrito poesía en los tenis Adidas (servidora lo hacía xD) mil cosas y más. Pues bueno, por ahi van los tiros.
Se trata de hacer de un objeto algo propio y único, marcar la diferencia entre lo común y cómo se quiere ver eso que tratamos como común; marcar la diferencia. Aquí entra la creatividad, y de eso entiende mucho éste mundo nuestro del Scrapbook o el Craft.
Es por eso que he hecho de un objeto común algo único y realmente mío gracias a mi amiga Sandra y a un post que le publicaron en su muro de Facebook sobre el DIY de una taza decorada con acrílico, del que me inspiré. Bien, pues he customizado mi Moleskine verde.

Es muy sencillo conseguir los materiales, aunque no tanto tener buen pulso. Así que, si me permitís un consejo: paciencia, incluso más que cuando se hacen sellos carvados.

Materiales

La realización de este DIY se ha llevado a cabo con la tradicional técnica de tatuar la henna tal y como me enseñaron a mí. Como veis en la imagen, he usado una jeringuilla y una aguja de punta recortada. Realmente es una buena herramienta y su uso -con práctica- se hace sencillo. En el patata-vídeo que subí a Vimeo para presentar el post podéis ver cómo iba realizando el diseño ya en acrílico y la lentitud que tenía hacer una chuminá de raya.

*Nota: Disculpadme la calidad y el enfoque del vídeo. No podía grabar bien mientras aplicaba el acrílico y no tenía ayuda 🙁 Prometo mejoras para las próximas ocasiones.

Una vez terminado todo el trabajo, apliqué una capa de cola-barniz para decoupage, el clásico de «Decopatch», para proteger el acrilico (funciona bastante bien). ¡OJO AL DATO! Aplicarlo despacico para que no se os quede feo y queden excesos de cola.

Como véis, el diseño central es muy sencillo de hacer, de hecho, ya tengo pensado qué otra cosa puedo hacer con los diseños que ya hice para lo que iba a ser el diseño de esta customización, peeeeero, no todo siempre sale a la primera 🙂
Siempre digo «en breve» pero tengo muchísimas cosas que hacer y lo mismo tardo más, pero haré otro post con lo que tengo previsto y ¡os va a encantar!

Y a modo de método curioso y  personal de medir el tiempo empleado en proyectos, diré que en éste he empleado dos días que, si quitamos mis visitas al mercado medieval son: dos capítulos de Sleepy Hollow, tres de American Horror Story: coven y American Horror Story: asylum enterita ¡ea! Que no se vosotras pero yo tengo que tener algo de fondo mientras trabajo xD

Por cierto, ¿Qué vais a hacer vosotros en éste puente?. Ya veo que much@s de vosotr@s estáis preparando la navidad y que otr@s habéis caído en el reto de «Diario de Navidad». Por desgracia, mi definición de «organización» dista mucho de lo que está asumido socialmente, vamos, que voy a mi rollo y no he preparado nada para el reto. Tuve en mis manos papeles preciosos de My Mind’s Eyes de la colección Vintage Christmas de éste año pero no pude comprarlos en el momento, ains…En fin.

Espero que paséis unos buenos días de fiesta, y si como yo os quedáis en casa, disfrutéis de vuestros momentos scraperos o crafters.

Besines pistachines para todos! ^_^

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[DIY] Washi Tape Notebook.

Empecemos con un:

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Mucho mejor, sin duda ♥

¿A cuántas de vosotras os ha pasado eso de quedaros con retales de washi tape reutilizables que no sabíais dónde pegar? Si no os ha pasado, desde luego sois más organizadas que yo.
No sería la primera vez que me quedan trocitos de washi tape aprovechables después de un proyecto o de un craft y que no sé dónde colocar. ¡Pero ya se acabó!

Hace un tiempecillo pensé en hacer un pequeño block de notas para guardar todos los pedacitos de cinta que me iban sobrando, o simplemente guardar algunos a modo de recordatorio en caso de que se me gastaran que, con esta cabeza de piñón que llevo sobre los hombros, se me olvidarían todos los modelos xD.

Washi Tape Note-book

Esta vez pensé en reciclar todos los trozos de papel de scrap que me han sobrado de los anteriores proyectos y hacer una libreta apaisada entretejiendo los papeles para hacer una especie de redecilla o cestilla. En cualquier caso, cuanto más colorido, mejor.
En el interior he colocado varias hojas de papel vegetaldel que se usa para cocinar y que está un poco encerado-. El papel vegetal encerado es bastante útil para trabajar con el washi tape, bien para darle el uso que le he dado yo, como para hacer formas como podéis ver aquí. Luego, en las tapas interiores he colocado papel Kraft reciclado de un regalo, que se complementaba bastante bien con el resto de variopintos colores.
Como decoración, a parte de los clásicos botones y el elemento de madera ligeramente blanqueado, me apetecía usar otros elementos naturales que llevo guardando desde hace tiempo. Para la libreta, usé agujas de pino y una estrella de anís bastante olorosa. Creo que le da un toque rústico y natural muy bonito.

¡Por cierto! Es la primera vez que uso en un proyecto mi vieja máquina de escribir que nos regaló mi tío hace años mil. Pero me encanta porque pude conseguir cintas de doble color por dos duros y ahora ya puedo hacer cositas de forma más «auténtica», clásica.

Aquí os dejos unas pocas fotillos más para que veáis mejor el notebook.

¿Qué os parece? Espero que os guste mucho ^___^

Besines!

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Tengo una relación sentimental con mi Moleskine :D

Realmente no tanto como eso, pero casi jajajajaja.

Mucha gente les tiene mucha manía a éstas libretas, -igual que le tengo yo manía a Apple, para qué negarlo aunque haya gente que directamente nos llame «Imbéciles»-. Sin embargo, el planteamiento de mi amigo Fede, me hizo entender un poco más a los que defienden la marca de la manzana.

Sin entrar en polémicas, hablar de Apple no viene al caso. Yo quiero contar mi experiencia con las libretas Moleskine.
De hecho, todo el post se resume en una frase que me soltó mi amiga Marga el otro día: «Eres una «Moleskine Hunter»». Tengo 5; una de ellas mi favorita de la edición de «El Hobbit».

No soy escritora profesional, pero llevo muchísimos años escribiendo y además, escribiendo en varios tipos de papel: normal, satinado, de gramaje grueso y pergamino. Hasta que descubrí, gracias a Fede, el papel de Moleskine, que es libre de ácido, suave al tacto y ligeramente satinado (perfecto para pluma). Reconozco haber probado los cuadernos Paperblank (cuyas cubiertas son una auténtica maravilla), Clarie Fontaine -que sigo usando para los borradores y altamente satinada- e incluso las que se parecen a la Moleskine de 3 € que no valen dos duros más. Me quedo con Moleskine sin lugar a dudas.
La tinta de la pluma agarra muy bien y el acabado me gusta bastante. Los Stabilo ni siquiera hace falta dejarlos secar un minuto -igual que los Edding o rotuladores varios-. ¡Ojo! Hablo sólo de las «Notebooks» y los «Journal». Aún no he probado los blocks para dibujo/acuarela por lo que no sé cuales son sus cualidades.

Mirad que me han criticado por usarlas, hay amigos que me han preguntado que por qué no uso otras libretas y me dejo de lado las de esta marca, o directamente no lo entienden. Pues bien, es cuestión de gustos, cuestión de que esté cómoda escribiendo y no del viejo tópico de «es que así soy una Hipster» o «me las compro porque las lleva todo el mundo y son cool». Insisto, el papel, para mis necesidades, es todo ventajas.

En la libreta que más uso, nació el nombre de «Wachi Pistachi» y ahí están escritas todas las ideas que publico en el blog, o las que se están llevando a cabo para mejorarlo, ahí escribí la primera vez «negocio» y están los consejos de amigos e, incluso, los míos propios que han surgido después de los proyectos y que, ahora, llevan indicados todos los pasos y anotaciones del encargo para la cafetería de Murcia. Es una extensión más de mi cuerpo, así dicho en la palabrería del Romanticismo.
Le quedan ya 6 paginicas y es hora de jubilarla. Ayer, de hecho, le hice el esquema de Pacman que llevaba bocetado desde que la compré -la pereza es mi condena-.

¿Y a vosotr@s? , ¿Os pasa lo mismo a los que usáis Moleskine®?