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Cosas sencillas

Recuerda éste día hermano menor. Hoy, la vida es buena.
Boromir – El Retorno del Rey.

Día 4 de Enero. Primera entrada del 2015 ¡¡¡WEEEEEE!!!! 😎

Hoy ha sido un día genial. De éstos días que, aunque termines hecho miga de pan (cuerpo escombro también me vale) el cuerpo te pide continuar.

Además de ser 4 de Enero, hemos sido 4 amigos los que nos hemos colocado el abrigo y la cámara al hombro para salir a explorar -como buenos paladines (nivel 1 en mi caso)- por los lares de Cieza. Teníamos pensado hacer mogollón de cosas pero, ¡hola torpeza!, no nos hemos encontrado con casi nada abierto para olisquear.
De todos modos, ¿qué más da? el caso es que hacía tiempo que no nos juntábamos los cuatro de siempre a hacer pavadas.

Es el sentimiento de pasar un día entero aguantándonos los chistes malos, comentarios quejicas o cochinos. Esa sensación de que hay cosas que parecen no acabar ni cambiar nunca: un día de sol, un día cálido, el olor a hierbajos quemados, el sabor de unas buenas costillas de cordero o, claro está, las amistades.

Nos hemos hecho mayores. Ya no somos los niños de 14 años que dramatizaban con todo ni que sospechaban de todo, ni tampoco los que nos influenciábamos por todo. Hemos pasado también todas las peleas que teníamos que pasar y que nos han hecho como somos. Es el momento de irnos a vivir a nuestras casas, con nuestras parejas o buscando el amor. ¿Estará a la vuelta de la esquina?. ¿Estará esperando un 9 de Enero? Estaremos ahí para verlo. Llevamos 14 años haciéndolo. 14. Se dice pronto.

De hecho, lo he estado pensando mientras me envalentonaba a subir un monte, en mi estado, con las rodillas hechas cal -por decirlo alguna manera-. “Ain’t no mountain high”. No hay montaña alta para poderla subir y siempre me han dicho que las cosas son más sencillas de lo que parecen, aunque nos duela dejarlas atrás por las circunstancias.
En esa montaña, esa metáfora, hay gente que ha subido conmigo y yo con ellos, y gente que se ha quedado abajo y a la que no he vuelto para recoger. Así es la vida. ¿De verdad lo es?, ¿más sencilla de lo que parece?. Terroríficamente más sencilla desde luego.

Lo único que me ha faltado a sido el Señor Esposo que no ha podido venir, si no, hubiera sido el día redondo, redondo. No obstante, hacer algo con los amigos de siempre también ha valido la pena.

ab

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